Mostrando entradas con la etiqueta microcuento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta microcuento. Mostrar todas las entradas

jueves, 11 de julio de 2013

Anochece en Santo Domingo (Microcuento)

       Las paredes están desnudas, como al principio. He removido todas las cosas que me recuerdan a ti. Por eso ya no queda nada. No hay nada en esta casa vacía, en este cuerpo vacío... excepto una cosa. Lo único que me ata a este frío insoportable en que se ha convertido tu ausencia. Mi corazón martillea incesante porque ha visto mis intenciones.

     Mis manos tiemblan y me arrodillo en la alfombra. La misma suave alfombra que compramos juntos. ¡Eres tan mezquina! ¿Por qué irrumpiste en mi vida de esa forma y luego me abandonaste? No fue de golpe y porrazo, eso te lo concedo. Todavía se escuchan tus arcadas en mis sueños y veo mechones en el lavabo. ¡Te fuiste! ¡Me dejaste! Pero no por mucho. Ahora me uno a ti.

      He abierto el ventanal y estoy retorciéndome de la angustia. Anochece en Santo Domingo pero ya no tiene gracia. Tú no estás aquí y pronto yo iré contigo. Desafío a Zeus y todos sus hijos al dejarme caer. Vuelo, soy libre. ¿Soy libre? Soy tuyo. Ahora y para siempre.

Autora: Laura Acosta

martes, 9 de julio de 2013

Ecos (Microcuento)

           El rey ha sido asesinado y alguien tiene que reemplazarle. A rey muerto, rey puesto, ¿no? Hay todo un universo de posibilidades y la libertad se asoma tímidamente a nuestras vidas. Tomamos las armas porque nos dan seguridad. 


      Y de pronto ocurre, todo cambia. Ya no hay reino que reclamar. Ya no seremos más que ecos en el olvido, un oasis para saciar su sed de conquista. Nos borró del mapa y nadie nunca sabrá que un día, hubo una llamarada de valor en nuestros corazones. 



Autora: Laura Acosta

miércoles, 3 de julio de 2013

MÚSICA





(Microcuento)

Las dos hijas del Gran Compositor -seis y siete años- estaban acostumbradas al silencio. En la casa no debía oírse ni un ruido, porque papá trabajaba. Andaban de puntillas, en zapatillas, y sólo a ráfagas, el silencio se rompía con las notas del piano de papá.
Y otra vez silencio.
Un día, la puerta del estudio quedó mal cerrada, y la más pequeña de las niñas se acercó sigilosamente a la rendija; pudo ver cómo papá, a ratos, se inclinaba sobre un papel, y anotaba lago.
La niña más pequeña corrió entonces en busca de su hermana mayor. Y gritó, gritó por primera vez en tanto silencio:
-¡La música de papá, no te la creas...! ¡Se la inventa!

 Autor/a: Ana María Matute
 Extraido de : http://www.materialesdelengua.org  

Microcuento

Y la última persona de la que se despidió antes de coger ese avión hacia el paraíso, fue también la que nunca jamás volvió a ver. Ironías de la vida.



Autora: Ana Camila Bertomeu Abreu

lunes, 1 de julio de 2013

Oda al funderelele

Redondo, metálico, frío, brillante.
Perfección es todo lo que entiende, haciendo un pequeño "click" en un sólo instante.
Cocinas, casas, restaurantes. Desde los Estados Unidos de América, ha llegado a cientos de lugares.
Fresa, chocolate, menta, vainilla. No importa el sabor qué elijas, no hay ninguno que se lo resista.
Olvidado su nombre ha sido, confundiéndolo con una mera cuchara, un instrumento más de la gastronomía, una pieza más de la cubertería.
Pero gran facilidad nos ha aportado este pequeño amigo. Ya no tenemos que hacer uso de nuestras manos, sólo nos queda servir y disfrutar de su magnífico trabajo.

El funderelele es un instrumento con forma similar a la cuchara, dotado de un mecanismo, creado específicamente para dar forma de bola al helado. En la actualidad existen versiones en distintos tamaños y su uso ha sido generalizado en el ámbito de la gastronomía para dar forma de bola a diferentes masas o cremas que tengan la suficiente consistencia. Aun así, su uso más habitual es el de dar forma de bola a la crema de helado.



Autora: Ana Camila Bertomeu Abreu

sábado, 29 de junio de 2013

Microcuento.

Y se prometió a sí misma llamar a su perro Felicidad. Para que ésta estuviera siempre a su lado y no la abandonase jamás.
Autor: Ana Camila Bertomeu Abreu
Creative Commons License
Ruta Español by Daniel Acosta, Dalkis Betel, Ana Bertomeu y Laura Acosta is licensed under a Creative Commons Attribution 3.0 Unported License.